Módulo 0. Acceso gratuito
Esta es la primera clase del curso, abierta y gratuita. Estaremos Mardía y Rafa. Ojalá os interese. Nos vemos dentro:
Aquí los apuntes, tanto de la introducción a las clases que vendrán como los míos (y la bibliografía de Mardía). Como siempre los dejo en PDF para el que le sea más cómodo y a continuación. Puede que Mardía añada algunas cosas más ¡Muchas gracias a todos y empezamos!
Módulo 0. Mardía Herrero y Rafa Millán. Sesión abierta y gratuita.
«¿Qué es la sabiduría y cómo alcanzarla?»

“Hay una esencia sutil que es el espíritu de todas las cosas. Esa es la realidad. Eso es el Atman. Eso eres tú.”
Chandogya Upanishad
Sabiduría. Luz y calor. Una sabiduría del corazón. Entendido como órgano central, epicentro del alma, órgano de conocimiento.
Nuestra visión/misión
Qué hace este curso específico. Nuestra visión/misión, ya que tenemos un programa declarado que consiste
- Tender puentes, sin perder la especificidad, entre ciencia y religión, tradición y modernidad, masculino y femenino, diferentes tradiciones, etc. para buscar la unidad de la sabiduría.
- Reivindicar la complejidad y el Misterio (gozoso) inagotable.
- Es decir una visión que tiene en cuenta lo Absoluto sin perder de vista lo relativo, sino integrándolo en una genuina visión no dual: «amar a dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo», horizontal y vertical, absoluto y relativo, cielo y tierra, tiempo y enternidad.
- Por lo tanto; con la entrada de la unidad y del Misterio: Reencantar el mundo
- Es decir, una espiritualidad encarnada viva, dinámica y actual. Siempre en proceso.
- Rescatar el Corazón como epicentro del ser (o del alma), como órgano de conocimiento (en el sentido tradicional, de conocimiento integral y competo).
- Ampliar la mirada y el Corazón (proyecto AMPLIACIONISTA) para acoger y abrazar en nuestro centro, cada vez más Realidad, más Corazón y más Misterio.
- Desde una dimensión tanto teórica (y filosófica, lo más seria y fundamentada posible), como práctica (de décadas de meditación y búsqueda intensa). Es decir con seriedad académica y hondura vivencial en la (humilde) medida en que seamos capaces.
Para eso intentamos aunar el estudio en profundidad (Mardía y yo estudiamos todos los días y tenemos carreras académicas), de autores hondos, reconocidos con una práctica de autoindagación y meditación continuada, de servicio y de atención a los demás.

Psicología entendida como “Sabiduría práctica”, casi la rama práctica de la “filosofía o “sabiduría”:
Podríamos poner 3 niveles:
1. “Reducción de síntomas” desde una mirada sanitaria o técnica que sería un primer nivel, totalmente legítimo, una “Psicología de Emergencia”, sacar la flecha.
2. Como desarrollo personal y autoconocimiento
3. En que ya toca lo espiritual como “apertura y armonización con el Misterio”.
Mardía:
Realismo y sinceridad (Parzival), culpa y paz con los ancestros; Símbolo y sabiduría, la vía del tarot.
Javier Melloni: Ese extraño que llevamos dentro.
Vicente Merlo: Sabiduría Hindú.
Rafa: Como la Psicología se vuelve una Sabiduría (que puede “salvarnos”)
Libro de Cencillo: Cómo Platón se vuelve terapeuta.
Más Platón y menos Prozac
Más Ibn Arabi y menos (¡lo que quieras!)
Habrá una dimensión muy práctica en esta clase, con ejercicios concretos, con lápiz y papel que nos lleven a descubrir algunos puntos ciegos y a trabajarlos.
También una meditación.
Intentaremos conectar con diferentes sistemas de “arte de vivir”.
Esto es importante porque a veces, es bueno que duela, y marca el camino hacia el crecimiento. Ahí la psicología si se queda en el primer nivel (solo reducción de síntomas) puede que esté tirando al niño junto al agua sucia (sinécdoque). La pregunta de final de terapia: Con todo lo que sabes ahora, cambiarías tus síntomas, cuando estos son reflejo de estar llevando una vida que no corresponde, menos auténtica.
Rafa: ¿Qué es la culpa, cómo funciona y cómo integrarla?
Quedó pendiente el año pasado.
La culpa es como el colesterol, hay una buena y una mala.
Cómo diferenciarlas. Algunos ejemplos y a lo mejor cuento algún caso que siempre es interesante, de cómo se rompe en concreto un ciclo de culpa retroalimentado clásico en que me siento culpable por hacer algo lo que me hace sentir fatal y esa culpa me deja tan hecho polvo que vuelve a hacer aquello que me culpabiliza. Ejemplo: donuts de chocolate. Veremos un caso de una persona infiel a una pareja a la que quería.
Qué es la culpa y cómo manejarla desde distintos autores:
- Freud (superyó, el malestar de la cultura)
- Jung (reconocer la sombra para que la culpa no se estéril)
- Humanistas. Seguramente nos centremos más:
- culpa neurótica, existencial, distancia entre el yo real y el yo ideal, de dónde viene, introyectos, etc, cognitiva “tengo que y debería…”). Culpa como huida del presente (no aceptación de lo que hay), etc.
Ejercicios concretos para entender de “dónde viene” mi culpa y qué sentido tiene, qué función tiene en mi sistema psicológico.
Rafa: Vida inconsciente y supraconsciente
Ahora que está tan de moda. ¿Qué es y cómo funciona lo inconsciente para diversos autores y escuelas, integrado y cómo reconocerlo en uno mismo?
Pero no va a ser todo un cubo de basura, también el supraconsciente luminoso. Es decir, abrirnos tanto a lo de abajo como a lo de arriba. Y hacerlo seriamente.
Una vez más: enfocar la Psicología como una Sabiduría.
Módulo 2. Espiritualidad

El módulo de Psicología la sabiduría como conocimiento, aquí intentaremos ir más profundo, hacia lo espiritual seriamente entendido.
Mardía: Espiritualidad como espejo y llave, ética y prácticas espirituales.
Mardía: Sabios, santos y amigos de Dios; San Juan de la Cruz y Teresa; Prácticas formales e informales, espiritualidad encarnada.
Valores, qué son, cómo descubrirlos y vivirlos, por qué son necesarios
Hay valores conscientes, inconscientes y supraconscientes.
Entenderlos y diferenciarlos.
Diferenciarlos de necesidades, normas, etc. Veremos algo de Victor Frankl y puede que de otros autores.
Con técnicas para descubrirlos y elegirlos. Son como “argamasa” que evita que nos fragmentemos.
Cómo llevar una vida espiritual en el S.XXI con o sin una tradición concreta
Veremos como vivir desde una tradición o sin ella. con sus riesgos y ventajas en cada caso. Y cómo encontrar el equilibrio.
Cómo debe ser una espiritualidad del S. XXI:
Espiritualidad encarnada,
Horizontal y vertical, con atención a lo Absoluto y relativo (“no dual”)
Hermenéutica, interpretativa (no literalista ni reduccionista sino “ampliacionista”)
Diferenciando estados y estructuras,
Humildad epistemológica
Con criterios (cuasi empíricos) de autenticidad: que me abran, más amor, libertad, capacidad de relación, etc.
Con prácticas concretas flexibles.
Módulo 3. Consciencia, Luz

El camino de la consciencia: la luz de la sabiduría.
Mardía: La sabiduría del corazón, entre el conocimiento y el amor, la vía del sí, vida como maestra, aprender de la experiencia; la vía del no saber, la consciencia del misterio y los atributos divinos en el sufismo;
María Toscano
El Deseo y el deseo por el camino
Algunas preguntas terribles:
- ¿Se puede conocer mi VERDADERO deseo?
- ¿Si soy totalmente sincero, cuál es?
- ¿Este deseo me lleva a la plenitud/totalidad o me desvía/disgrega hacia la “parte”?
- ¿Se puede cambiar o hay que aceptarlo?
Hay diferentes tipos y jerarquías de deseos, unos liberan y otros que esclavizan.
Nos plantearemos de una manera original (basándonos, como no en la dialéctica del todo y de las partes):
- qué es el deseo y cómo conocerlo y refinarlo.
- Tipos y jerarquías de deseo,
- Qué dicen los autores, desde el deseo como falta de Freud o como metonimia imposible de Lacan (el deseo incolmable) hasta el deseo como nostalgia de lo divino de Rumi.
El deseo es como un fuego que quema, consume, calienta, guía e ilumina. Todo a la vez.
¿Qué es la consciencia y cómo cultivarla?
Sin consciencia no hay nada.
¿Qué es y qué teorías serias hay al respecto desde las neurociencias hasta la mística y la filosofía?
Repasamos como siempre algunos autores, desde Descartes y Husserl hasta Ibn Arabi.
Propendemos prácticas concretas de profundización en la conciencia que es una de las especialidades de la mayor parte de los caminos espirituales.
Un acceso integral a la sabiduría, desde qué coordenadas
Aquí la clave es integral.
Todo sistema arroja sombra, porque la parte, el sistema, no puede apresar al todo, el Misterio Insobornable.
Cómo integrar: Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, Arte y Vida práctica y concreta.
Un mapa con muchos puntos cardinales, lo estoy “diseñando” ahora, espero tenerlo terminado.
Dialéctica del todo y de “mis” partes.
Módulo 4. El Amor. Calor

El camino del amor: el calor de la sabiduría.
Mardía: Qué es el amor, es posible saber sin amar, deseo y anhelo en el camino; Cultivar el amor en vertical. Asombro, confianza y apertura, Cultivar el amor en horizontal. Al prójimo y a ti mismo. Ancestros, pareja, hijos, hermanos, amigos.
El Amor antes y después del Amor
Amor Real, Amor Ideal, Amor imaginario, Amor espiritual, enamoramiento, ilusiones infantiles, expectativas, amor humano/amor divino. … A lo mejor lo cambio y hablo de Amor de Pareja, que es esencial.
Cómo nos amaron, qué heridas me dejó y cómo superarlas
Apegos, rechazos, reconocimiento. La herida es la grieta por la que entra la luz, pero hay que mirar la herida.
Integración final
Que parece que interesó mucho el año pasado y así asentamos conocimientos.
Módulo 0. Clase 0. Apuntes de Rafa Millán. Sólo tienen sentido junto al vídeo de la clase.
¿Qué es la sabiduría?
Etimología / Genealogía de sabiduría

Viene del latín, sapientia, derivado de sapere (saber). Es muy interesante que de ahí deriva tanto saber, sabiduría, como sabor, en el sentido de gusto.
Es como discernir o discriminar, ya sea con la lengua o con el alma (ya voy a hablar con claridad, llamando al pan, pan y al alma, alma). En esto es parecido a logos o legein que también tiene una connotación de separar o distinguir.
Hacer lo bueno, dejar lo malo y “sabiduría” para distinguirlo. (por eso el ser humano es el único que come del “árbol del bien y del mal”) Ejemplo, Maulana. ¿Cómo sabes que tú no eres de los malos?
Es un saber, sápido, saboreado, encarnado y creo que del indoeuropeo sap: saborear, discernir.
Por eso me gusta tanto el término porque une mente y cuerpo, es una “espiritualidad encarnada”.
La sabiduría es a la vez, parafraseando a Wilber: “un solo sabor”, one taste, (que es una expresión utilizada en el budismo y que incluso viene del sánscrito, como casi todo), one taste, para expresar la dimensión no dual que une, absoluto y relativo, sabor y saber. Un sabor con mil sabores o mil matices. Sabor a tutifruti.
La sabiduría del Idiota: Byung Chul Han.
Autores clásicos
Grecia y Roma

Podríamos casi identificar la sabiduría con la sofía clásica.
O distinguir, como Aristóteles, esa Sofía, una sabiduría más contemplativa, y diferenciarla de phronesis, una “prudencia” o saber práctico.
En Platón, tal vez, podría rastrearse igual esta doble vertiente. Una dimensión más contemplativa, orientarse al Bien (o a las ideas), a la totalidad de la que participan las ideas. Y una más práctica o política: orden del alma, de la polis. Virtud, virtud como ARMONÍA.
La verdadera sabiduría no es «acumulación de información” sino contemplación de Ideas. Pasar de la doxa a la episteme. El MITO de la CAVERNA en la que el sol es esa idea de Bien. La sabiduría como LIBERACIÓN DEL ALMA, como “conexión” con lo Absoluto.
En la visión tripartita del alma cada uno tendría su fortaleza, el alma racional buscaría el conocimiento, la irascible, la fortaleza y la concupiscible, la templanza.

Es interesante que esto es casi un “precursor” de sistemas de cuarto camino y de eneagrama o de Antonio Blay con lo “mental”, “emocional” y “instintivo”. Ya estaba todo en Platón.
La justicia (cada costa justamente lo suyo, ni más ni menos) aparece cuando cada parte cumple su función sin sinécdoques.
Saber gobernar cada parte desde el todo y ¿el todo desde las partes?
Estoicismo (y no solo): vivir conforme al logos, a un orden trascendente o a una “ley natural” (que parece opuestos pero son casi la misma cosa). La sabiduría es integrarse como una parte en una totalidad.
Edad Media y Escolástica
San Agustín también distingue entre scientia (conocimiento de lo temporal) y sapientia (conocimiento de lo eterno).
Santo Tomás, una virtud teologal, opuesta a las cardinales (que se obtiene por la razón y para la vida práctica). Es decir es un don divino; cuyo OBJETO es DIOS MISMO.
Santo Tomás las define así en la Suma Teológica:
“Se llaman virtudes teologales porque tienen a Dios por objeto, porque son infundidas por Dios solo y porque no se conocen sino por la revelación divina.”
(En esto recuerda a la concepción sufí de los nombre o atributos de Dios, “teologales” que son aspectos de “Dios mismo”)
Son tres (también recuerda a Platón… y al eneagrama!).
- Fe (intelecto → asentir a la verdad revelada).
- Esperanza (voluntad → confiar en alcanzar la bienaventuranza).
- Caridad (afecto → amar a Dios sobre todas las cosas).
También doble aspecto de la Sabiduría para santo Tomás:
- Más intelectual: conocer el orden de la totalidad y orientar los demás saberes.
- Más teologal: don del Espíritu Santo. Participación en la visión divina. “Sabiduría saboreada”.
En la escolástica podría ser una sabiduría como ciencia ordenadora que da unidad a todos los saberes. Esta acepción es interesante también hoy en día. Un saber “generalista” y no “especialista”.
Muchos autores coinciden en esto. Doble vertiente de la Sabiduría, más intelectual y más propiamente sapiencial (saboreada). La primera “humana”, la segunda “divina”.
Si es así, en el ser humano lo ontológico coincide con lo epistemológico. Quiere decir que APRENDER, buscar la sabiduría, es realizar nuestro destino humano (exclusivo como especie).
Renacimiento y Modernidad

La sabiduría se concibe como un “arte de vivir”. No es solo conocimiento erudito, sino cultivo de la vida, armonía entre razón, sensibilidad y acción. Es decir, una vez más y desde otro punto de vista, dialéctica del todo y de las partes.
Nietzsche (en la línea de Shopenhaeur, Unamuno, Albert Camus): La sabiduría trágica. Aprender a decir “sí” a la vida entera (aunque un sí un poco desesperanzado, al menos para mí), incluso al dolor. Se expresa en el amor fati: amor al destino, aceptación radical de la existencia. Analogía del eterno retorno. Mito de Sísifo (Camus). Falta de Sentido (“sentimiento trágico”).
Heidegger (para mí también un poco trágico sin la dimensión trascendente): La sabiduría como apertura radical al ser, más dinámico, más temporal, ser en el mundo, ser en el tiempo. Un dejar que el ser se muestre en su verdad (como conclusión de las fenomenologías). Y trágico, ser para la muerte y, como mucho, poder aceptar lúcidamente ese límite.
Humanistas modernos: La sabiduría como autorrealización y orientación vital. Capacidad de configurar la propia existencia con libertad y dignidad. Palabras esenciales para el humanismo, EJERCICIO DE LA PROPIA LIBERTAD.
Sí que da la sensación de que con el paso de la historia y de la modernidad, hay una pérdida de sentido, de sabiduría, se pierde el sentido de propósito, de finalidad al no haber un Absoluto (progresiva disolución del Absoluto). Heidegger (y algunos otros) llegan a sugerir que es la idea de Dios lo que nos aleja del ser en su propia dación. De ahí el tópico nietzscheano de la muerte de Dios.
Sin embargo, creo que sufren de una alucinación epocal. Y de esas brasas viene el nihilismo y el materialismo actual. Por eso este curso pretende, en nuestra línea, el reencantamiento del mundo, atrevernos a pensar de nuevo el absoluto, pero no ingenuamente, si no al contrario, dándonos cuenta de que todas las cosmovisiones reduccionistas (ya sea un reduccionismo cientificista o dogmático/religioso) son las ingenuas porque pretenden domesticar al misterio, encerrar el infinito en una caja (como máximo del tamaño de nuestro cráneo).
A mí, enfermo de modernidad, me ayudó a reencantar el mundo encontrarme, precisamente, con la:
Psicología transpersonal: La sabiduría asociada a estados o estructuras ampliados de conciencia. Estos estados desvelan dimensiones más profundas del yo y de la realidad. Enlazan experiencia interior, creatividad y trascendencia.
Hay una manera seria, filosófica, vivencial y hasta científica de entender y aproximarnos a lo Espiritual. Se puede reencantar el mundo.
Que me llevó a una práctica interior concreta y, como veremos, no hay SABIDURÍA si no es en PRIMERA persona, con una práctica.
Autores modernos

Teoría General de Sistemas: Ludwig von Bertalanffy (el todo y las partes). Profundizaremos en el curso, a lo mejor le dedico una clase.
La famosa Pirámide DIKW (Data – Information – Knowledge – Wisdom) o “Pirámide del Conocimiento”: Russell Ackoff (pensamiento sistémico).

Robert J. Sternberg (psicólogo cognitivo, Yale/Cornell):
Desarrolla la “teoría del balance” de la sabiduría.
Definición: “La sabiduría es el uso de la inteligencia y la creatividad, guiadas por valores, para lograr un bien común mediante un equilibrio entre intereses intrapersonales, interpersonales y extrapersonales a corto y largo plazo”.
Obras: Wisdom: Its Nature, Origins, and Development (1990), Balance Theory of Wisdom (1998).
Paul Baltes (Instituto Max Planck, Berlín):
Propuso el “Berlin Wisdom Paradigm”.
Definición: la sabiduría es “conocimiento experto en los aspectos fundamentales de la vida”.
La operacionaliza en 5 criterios: riqueza de conocimiento factual, riqueza de conocimiento procedimental, contextualismo, relativismo de valores y reconocimiento/incertidumbre.
Obras: Baltes & Staudinger (2000), Wisdom: A Metaheuristic (Pragmatic) to Orchestrate Mind and Virtue Toward Excellence.
Monika Ardelt (Universidad de Florida):
Propone una medida tridimensional de la sabiduría.
Definición: “La sabiduría es una cualidad de personalidad que integra dimensión cognitiva (comprensión profunda de la vida), reflexiva (autoconciencia e insight) y compasiva (empatía y compasión)”.
Obra: Wisdom as a Personality Quality (2003).
Igor Grossmann (University of Waterloo):
Estudia la “sabiduría práctica” en la toma de decisiones.
Definición: la sabiduría es “la capacidad de adoptar una perspectiva amplia en dilemas sociales, integrando humildad intelectual, reconocimiento de la incertidumbre y búsqueda del bien común”.
Obra: Grossmann et al. (2010, 2014).
Sabiduría en tradiciones espirituales
Sufismo
Hay un nombre divino: Al-Ḥakīm (El Sabio) es uno de los nombres divinos.
La sabiduría (ḥikma) no es solo un atributo parcial: cada nombre divino expresa la divinidad entera, que es UNO: No hay sabiduría sin Justicia, Belleza, Verdad, Bondad, etc.
La sabiduría implica discernir lo real de lo ilusorio, y “pulir el espejo del corazón” para reflejar la totalidad. El SER (pero esta vez con ESPERANZA).
Tradición hindú
Jñāna (conocimiento, sabiduría) es uno de los caminos hacia la liberación (moksha).
No se trata de un saber intelectual, sino de un conocimiento directo del Ser, que libera del ciclo del sufrimiento (samsara).
Se vincula a la intuición profunda de la identidad entre el atman (alma) y el brahman (Absoluto).
Sat chit ananda
Reintroducir la gran cadena del ser: cuerpo, mente, alma y espíritu
Budismo.
4 nobles verdades. Buscar la verdadera naturaleza.
Ilusoriedad del Yo (y de las esencias), de la existencia independiente.
El óctuple sendero:
Budismo e hinduismo está la noción de Avidya , ignorancia, de la naturaleza esencial. Pensarme individuo separados es eso. O sea, ya poseemos la sabiduría, solo hay que salir del error.
Mística cristiana
La sabiduría se entiende como unión transformadora con Dios.
Más allá del conocimiento racional, es un “sabor” interior de lo divino, don del Espíritu Santo.
San Juan de la Cruz o Santa Teresa
Taoísmo
La sabiduría consiste en vivir en armonía con el tao (el camino, la totalidad que subyace a todo).
Se expresa en paradojas (“el sabio sabe que no sabe”), en la simplicidad y en el wu wei (no forzar, dejar fluir).
No se trata de imponer la voluntad, sino de seguir el ritmo natural del cosmos, integrándose en la totalidad.
* * *
NOTA: La sabiduría siempre tiene un elemento, digamos trascendente. Para mí, no es sabiduría una sabiduría solo “materialista” aunque ocupe un lugar, una parte, la materia (que no puede usurpar el todo) como el libro de Onfray. Sabiduría, vivir al pie de un volcán. Sólo ve “los cuerpos”, como reconocía también Gustavo Bueno.
Mi propia visión
La piedra roseta filosófica, la clave hermenéutica, la piedra filosofal, la herramienta básica…

La mereholónica (suena como a cienciología! 😟), es decir, la noble dialéctica del todo y de las partes. Es el todo el que da sentido a cada una de las partes. Y como todo es totalidad y parte, hemos de verlo en los dos sentidos.
- Sabiduría para la vida (psicológica) en el que yo soy la totalidad que armoniza cada una de las partes.
- Sabiduría espiritual en que yo soy la parte que busca armonizarse en un todo mayor.
En esa medialidad, entre el todo y la parte (siendo todo y parte), es donde se da nuestra vida (el drama y la trama).
Somos seres intermedios en muchos sentidos, ya que no existe el foco de cada polaridad (o las “sustancias” o “esencias”) sino solo las relaciones.
No somos ni consciente ni inconsciente, ni individual ni social, ni animal ni ángel, etc.
Estamos en medio, en la tensión multipolar que pide ser integrada, gestionada.
Somos como el director de orquesta que armoniza los instrumentos en la sinfonía y como un instrumento de una sinfonía mayor a un mismo tiempo. Y si ambas cosas se coordinan, hablamos de sabiduría (para ser todo y parte: ABSOLUTO y RELATIVO armónicamente, “no dual”).
O sea que la sabiduría es integración de
- Psicología y Espiritualidad, de arriba y abajo,
- Tiempo y eternidad,
- Tradición y modernidad,
- Objetividad y subjetividad,
- Consciente e inconsciente (y supraconsciente),
- Absoluto y relativo,
- Amor y consciencia,
- Acción y recepción (acción y fe): rezar a Dios y atar el camello, etc.
- Sujeto y objego
Y esto es muy importante porque vivimos en un mundo en que se ha escamoteado el sujeto y se ha convertido en un objeto.
La Psicología como “ciencia de la conducta observable” es la prueba.
Y hay que recuperar el sujeto es el primer paso del reencantamiento del mundo.
“Especialistas” en el sujeto que son los que lo han mirado y lo han buscado (que hay sorpresas en esa búsqueda) que son los místicos.
Especialistas en lo objetivo que son los filósofos y los científicios (aunque estos de manera muy parcial pero muy refinada en su parte).
Por eso la sabiduría tiene que ser científicamente informada, filosóficamente fundamentada y místicamente orientada.
La sabiduría es por tanto un saber generalista (que es inevitable) y no especializado. Y siempre está, si no lo hacemos consciente (como en los modelos y cosmovisiones del S. XX sigue ahí pero inconsciente, descontroloado y, por lo tanto, de muy bajo nivel).
En este curso (y en nuestro proyecto en general) tenemos un programa declarado que consiste
- Tender puentes, sin perder la especificidad, entre ciencia y religión, tradición y modernidad, masculino y femenino, diferentes tradiciones, etc.
- Reivindicar el gozoso Misterio y el Misterio último
- Es decir una visión que tiene en cuenta lo Absoluto sin perder de vista lo relativo, sino integrándolo en una genuina visión no dual: amar a dios sobre todas las cosas y al prójimo sobre a ti mismo, horizontal y vertical.
- Por lo tanto: Reencantar el mundo
- Es decir, una espiritualidad encarnada
- Rescatar el Corazón como órgano de conocimiento y centro del ser.
- Ampliar la mirada y el corazón (proyecto AMPLIACIONISTA)
- Desde una dimensión tanto teórica, como práctica. Es decir con seriedad académica y hondura vivencial en la medida en que seamos capaces.
Sabiduría como armonía

Desde la dialéctica del todo y de las partes, parece evidente que la sabiduría tiene que ver con la Armonía, la relación, la unión, el ajuste, la coherencia, lo totalizados, lo generalista, la concordancia, el ensamblaje, la proporción, la razón, el logos, la “justicia” (justa medida), el equilibrio dinámico y, naturalmente todos los atributos y trascendentes del ser: verdad, bondad, belleza, unidad.
Una integración de los elementos conforme al “logos” o al “ser” o al “Absoluto”.
Integración equilibrada de elementos en una totalidad ordenada donde cada parte encuentra su lugar sin anular a las demás ni a sí misma (sinécdoque).
Me gusta mucho el símbolo de Jung (que puede aparecer en sueños) del mandala, la armonía de los opuestos, el Self, el templo, la divinidad, centro, luz, esfera, cuaternidad, corazón, uroboros, pareja cósmica o divina, niño divino, viejo sabio, gran madre, cristo, flor de loto, gema, piedra filosofal… (interesante en Sueños).
Características de la sabiduría
La sabiduría es
armónica, viene heredada desde la totalidad y desde la parte. La parte en el toro y el todo en la parte.
tiene en cuenta todos los elementos (si no, se darían cacofonías o sinécdoques).
Es sistémica, ecológica
Es contextual (no vale lo mismo en una situación o momento o con unas personas que en otra. La “baraka” o la sabiduría, podríamos decir, viene en el lugar, tiempo y personas adecuadas)
Ética (no sé si he hecho suficiente hincapié en esto)
es abierta y humilde: solo sabe que no sabe nada, es un saber no sabiendo
reconoce el misterio último y las “aperturas antropológicas humanas”
tiende a lo absoluto (que nunca aparece) e integra lo relativo (que siempre cambia)
es dinámica y se sabe parcial
tiende puentes, es curiosa, está viva (encarnada);
no disuena, no es cacofónica, huye de las sinécdoques
Es teórica y práctica,
Une contrarios,
se cocina a fuego lento; implica haber pasado varias crisis existenciales, haber nacido y muerto varias veces;
Es transformativa y empática. No se queda solo en lo individual ni en lo social sino en la dinámica, en la relación entre ambas
Igualmente en la relación entre todos los aspectos implicados, especialmente antropológicos: consciente e inconsciente, cuerpo, emoción, voluntad, etc.
funciona por círculos concéntricos de inclusión creciente de más realidad, “ensachamientos de Corazón”.
Es profundamente realista (claro que la realidad es mucho más de lo que parece). No cae en idealismos ni en fantasías. “Toca suelo” (y techo).
NOTA: Por eso “me fastidia” tanto los filósofos que se pretende realistas o que quieren pensar sin ilusiones y empiezan tragándose la ilusión del monismo materialista. Libro Hyle de Cencillo. La materia se disuelve en categorías históricas que se afianzaron en la física moderna y que ya la propia física ha superado pero otras ciencias, curiosamente menos materiales, por una especie de complejo epistemológico no las sueltan como la biología y la psicología.
Huye de las polaridades y, en principio, intenta integrarlas.
Está abierta a estar equivocada porque se sabe parcial
Es multiparadigmática y cais multi cosmovisional (ya que no hay un paradigma único en que quepa la totalidad, la realidad nos desborda por todos lados)
Hoy en día pasa también por una integración de tradición y de modernidad, de pasado y de presente, de femenino y masculino, de tiempo y eternidad, de horizontal y vertical, ciencias y espiritualidad, etc.
De lo tradicionalmente considerado femenino y lo masculino; es paciente y agente, activo y receptivo, dinámica, adaptable, contextual
Tiene las mejores cualidades del adulto: responsabilidad, disciplina, sentido fuerte, capacidad de compromiso y del niño: juego, inocencia, disfrute, autenticidad…
No evade el dolor ni el sufrimiento, sino que lo acepta como parte normal de la vida y lo integra en una totalidad mayor.
incluye o está abierta a todas las dimensiones del ser.
Se deja interpelar por la realidad y se autocuestiona constantemente (no es demasiado pasiva ni demasiado activa)
Integra teoría y práctica, esa “dualidad” que no hemos parado de ver en autores clásicos.
Al final, la sabiduría última se confunde con el Ser, con lo que es, con el Misterio, con lo divino. Por eso es un “nombre divino”.
Sabiduría última
Sabiduría última: apertura de corazón, pulir el espejo del corazón. reflejar la totalidad, ser el todo y no la parte; desparecer como la pieza de tetris, la fanna y luego la pervivencia en el anonadamiento, la vuelta al mercado (baqa), la experiencia mística y la vida mística.
La pregunta de siempre: cómo ponerme al servicio de la totalidad. No solo intelectualmente, con todo el ser. La experiencia supraformal.
Cómo alcanzarla
Con este curso, claro está! 🙂
Sabiduría como arte de vivir, guía vital. Poniéndose al servicio de la vida, de lo último que es lo que armoniza e integra y da sentido a las demás dimensiones del ser. (este sería, tal vez, el punto esencial: armonizarse).
- Trabajo interior y trabajo exterior.
- Lectura, apertura.
- Autoanálisis o terapia seria.
- Humildad epistemológica.
- Actitud activa y receptiva (tal vez más receptiva).
- Ejercicio básico, escucha y apertura del corazón.
- “Caridad”, etc.
Clase 0.
1 de octubre: Mardía Herrero y Rafa Millán. Sesión abierta y gratuita vía YouTube:
«¿Qué es la sabiduría y cómo alcanzarla?»

- PRESENTACIÓN de la FORMACIÓN:
- Nuestra vocación: Tender puentes entre ciencia y religión, tradición y modernidad, masculino y femenino…; reivindicar el misterio; tener en cuenta lo absoluto y lo relativo, lo vertical y lo horizontal. Reencantar el mundo, espiritualidad encarnada, rescatar el corazón como órgano de conocimiento, ampliar la mirada.
- El curso tendrá una dimensión práctica y otra teórica. Te habilita para ayudarte y ayudar a otros.
- Compromiso con el estudio y también con el proceso de autoindagación.
- Más necesario que nunca retomar la sabiduría como un conocimiento a la vez externo e interno, sobre el cosmos y el alma, científico y místico.
- Estructura: 4 módulos bimensuales de octubre a junio, se imparte los miércoles 19,30-21,00 hora española peninsular, pero quedan grabados en buena calidad. También materiales y bibliografía. Invitados: Melloni (octubre), María Toscano (febrero), Vicente Merlo (noviembre).
- ¿Cómo inscribiros? En la web psicologiayespiritualidad.com, precio general 390 euros, pero descuentos a quienes hicieron el curso el año pasado y descuentos para hacer el del año pasado si te apuntas a este. También puedes apuntarte módulo a módulo, 130 euros, pero entonces descuento en el final.
- Contenidos:
- Módulo I: Psicología: sabiduría, culpa, símbolo y más allá.
- Rafa: Cómo la psicología se vuelve sabiduría; Culpa, cómo funciona e integrarla; Sabiduría más allá de la psicología: Vida inconsciente y supraconsciente.
- Mardía: Realismo y sinceridad (Parzival), culpa y paz con los ancestros; Símbolo y sabiduría, la vía del tarot.
- Javier Melloni (“Ese extraño que llevamos dentro”)
- Vicente Merlo y una sesión conjunta. Él “Sabiduría hindú”
- Módulo II: Diciembre y enero. Espiritualidad: Espejo y llave, ética y prácticas espirituales.
- Rafa: Ética y moral, valores; Cómo llevar una vida espiritual en el siglo XXI
- Mardía: Sabios, santos y amigos de Dios; San Juan de la Cruz y Teresa; Prácticas formales e informales, espiritualidad encarnada.
- ¿Invitado, quizá Melloni? Sesión conjunta.
- Módulo III: febrero, marzo: El camino de la consciencia: la luz de la sabiduría.
- Rafa: El deseo, Qué es la consciencia y cómo cultivarla. Un acceso integral a la sabiduría, griega y latina.
- Mardía: La sabiduría del corazón, entre el conocimiento y el amor, la vía del sí, vida como maestra, aprender de la experiencia; la vía del no saber, la consciencia del misterio y los atributos divinos en el sufismo;
- María Toscano y sesión conjunta.
- Módulo IV: Abril, mayo. El camino del amor: el calor de la sabiduría.
- Rafa: El amor antes y después del amor; Cómo nos amaron y las heridas que me dejó; Integración final de todo lo aprendido en el curso.
- Mardía: Qué es el amor, es posible saber sin amar, deseo y anhelo en el camino; Cultivar el amor en vertical. Asombro, confianza y apertura, Cultivar el amor en horizontal. Al prójimo y a ti mismo. Ancestros, pareja, hijos, hermanos, amigos.
- Sesión conjunta, quizá otro invitado, cierre.
- Módulo I: Psicología: sabiduría, culpa, símbolo y más allá.
- Qué es la sabiduría y cómo alcanzarla:
- Etimología: lo que tiene sabor.
- ¿Para qué fuimos creados? “Yo era un tesoro escondido y amé ser conocido”.
- Doble cara: conocimiento del cosmos y conocimiento del interior.
- Unión de contrarios.
- Recuperación de la experiencia de unidad.
- El corazón como órgano de conocimiento.
- ¿Cómo alcanzarla?
- Qué hacemos con lo que nos pasa:
- Qué hacemos que pase:
- El papel de la iniciación.
MARCO AURELIO: “¿Cómo puede hallar el ser humano una manera sensata de vivir? Hay una sola respuesta: en la filosofía. Mi filosofía consiste en preservar libre de daño y de degradación la chispa vital que hay en nuestro interior, utilizándola para trascender el placer y el dolor, actuando siempre con un propósito, evitando las mentiras y la hipocresía, sin depender de las acciones o los desaciertos ajenos. Consiste en aceptar todo lo que venga, lo que nos den, como si proviniera de una misma fuente espiritual” (tomada del libro de Mónica Cavallé, La sabiduría recobrada).
MÓNICA CAVALLÉ: “La filosofía era terapia en la misma medida en que en ella eran indisociables el conocimiento y la transformación interior” (47). “El sabio dice lo más profundo del modo más sencillo. El filósofo sin sabiduría dice lo más simple del modo más complejo posible” (72). “La genuina filosofía exige tener la constante voluntad de abrir los ojos” (169). “En conclusión: la genuina filosofía debe ser, ante todo, un compromiso en aras del propio despertar. No hay compromiso con la verdad si no hay un compromiso radical (…) con la propia veracidad. La filosofía esencial consiste en el compromiso con lo primero a través de lo segundo” (189).
GERMÁN ANCOCHEA, MARÍA TOSCANO: “Cuando se habla de conocer no se trata de amontonar conocimientos sobre lo múltiple, sino precisamente de eliminar todo lo que nos impide llegar a la contemplación de la realidad última, lo UNO. El alma es todo lo que ella conoce” (56).
I Corintios, 8, 1: “La Gnosis hincha, el amor edifica”. I Corintios, 13, 2: “Aun teniendo el don de la profecía y conociendo todos los Misterios y toda la Gnosis, y tanta fe que trasladaste a los montes, si no tengo amor, nada soy”.

BIBLIOGRAFÍA
ANCOCHEA, Germán; TOSCANO, María: Iniciación a la iniciación. El camino de retorno en la tradición de occidente. Obelisco, 1997.
BLOOM, Harold: ¿Dónde se encuentra la sabiduría? Taurus, 2005.
BUHIGAS, Jaime: La sinfonía del universo. En busca de los números que guardan las claves del canon de belleza y la armonía del Cosmos. La Esfera de los Libros, 2019.
CAMPBELL, Joseph, en diálogo con MOYERS, Bill: El poder del mito. Emecé Editores, Barcelona, 1991.
CAVALLÉ, Mónica: La sabiduría recobrada. Filosofía como terapia. Ediciones Martínez Roca, 2002.
EMERSON, Ralph Waldo: La confianza en uno mismo. Instituto Juan Andrés de Comparatística y Globalización, 2017.
FRANCISCO (papa): Carta encíclica. DILEXIT NOS. Sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo. 24 de octubre de 2024.
HARPUR, Patrick: El fuego secreto de los filósofos. Atalanta, 2013.
HILLMAN, James: El pensamiento del corazón. Siruela, 1999.
NURBAKHSH, Jabad: Psicología sufí. Editorial Nur, 2014. ORTIZ-OSÉS, Andrés: Amor y sentido. Una hermenéutica simbólica. Barcelona, Anthropos, 2003.


